Osvaldo Urbina; Recordando a un “Ilustre Decidor” de Azul

No es casual, no existen este tipo de casualidades, que el próximo Día Nacional del Gaucho se festeje en la ciudad de Azul. La historia y su gente, justifican la elección.

Osvaldo Urbina, el “Flaco”, como le decían sus allegados, falleció el pasado 1 de octubre a los 80 años.

Había nacido y vivía en Azul, provincia de Buenos Aires, donde formó una numerosa familia. “Desde temprana edad se identificó con las expresiones musicales de la región, en especial con la poesía gauchesca. Fue galardonado como ganador en el rubro recitador en el Festival Nacional de Folklore de  Cosquín, provincia de Córdoba, en el año 1976. Fue uno de los fundadores y el primer presidente de la Asociación de Intérpretes Folclóricos de Azul, ADIFA en 1988. Se desempeñó como Presidente de la Comisión Municipal de Folclore del Partido de Azul en los años 1988 y 1989. Además ejerció la misma función en la ciudad de Olavarría durante los años 1992, 1993, 1994. Ha sido convocado para actuar en el Festival del Día de la Tradición en San Martín de los Andes (1995), en la Fiesta de Gaucho de General Madariaga (1997) donde participó en el concurso y resultó ganador en los rubros recitador y cantor surero, además de ser contratado para una actuación en la Fiesta Nacional del Gaucho en Plaza de Mayo, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.” Cuenta la crónica.

Fue distinguido con la publicación de una de sus poesías en la antología “Memoria en marcha y poesía en movimiento”, editado por la Dirección de Cultura de la Provincia de Buenos Aires en 1999 y con el primer premio en poesía en el concurso Identidad en 2005. En el año 2006 presentó su libro “Poesías gauchescas y otras yerbas…”, en la Sala Lugones de la Feria del Libro de Buenos Aires.

Osvaldo Urbina había sido declarado Ciudadano Ilustre de su ciudad, que no lo olvidará, engalanado con sus pilchas criollas, en 2015.

Se definía, simplemente, con su grandes, como “Un decidor…”

“Fusión de razas bravías
creció libre como el viento
de elevado sentimiento
y de comprobada hombría.
su acendrada valentía
demostrada tantas veces,
primero volteando reses
para cuero y salazón
y después con Pueyrredón
derrotando a los ingleses.”